Diagnóstico

El método más sencillo es la observación personal de que la ingestión de determinada cantidad de lácteos que ante podían ser ingeridos sin ocasionar problemas vaya disminuyendo gradualmente. Algunos métodos profesionales, medicinales se encuentran a continuación. Hay que recordar que estos métodos sólo pueden ser aplicados por médicos autorizados:

  • Análisis de carga de lactosa con medición de valores de azúcar en la sangre a continuación 
  • Análisis de carga de lactosa con medición de la concentración de hidrógeno en el aire exhalado (examen de respiración H2)
  • Test genético

El examen de carga de lactosa (alternativas uno y dos) generalmente es efectuado por médicos internistas y gastroenterólogos. Se recibe una cantidad determinada de lactosa (25 – 50 g)  disuelta en agua y se bebe en ayunas y se lleva a cabo una revisión regular de una muestra de sangre o de una prueba de respiración ( como en el test de respiración H2) . Las personas con falta de lactosa no pueden dividir la lactosa en glucosa y galactosa o sólo tienen sólo pequeñas cantidades de  glucosa en el intestino delgado para luego ser absorbidas y transmitidas a la sangre.  La ingestión de alimentos con lactosa ocasiona sólo  aumento ligero o incluso ningún aumento en los valores de glucosa (azúcar en la sangre) en la sangre en el caso de las personas con falta de lactosa mientras que en el caso de las personas que no padecen de falta de lactosa el valor de la glucosa aumenta. De esta forma  se puede detectar si existe una falta de lactosa al determinar los cambios en los valores de glucosa. Si la lactosa no se ha vuelto a absorber en el intestino grueso, ahí será reducida por bacterias intestinales bajo formación de hidrógeno  (H2). El hidrógeno vuelve a ser absorbido por la pared del intestino y pasa así a la corriente sanguínea y da ahí al pulmón donde será exhalado. Al revisar el contenido de hidrógeno en el aire exhalado se puede comprobar si la lactosa, que no ha sido dividida en el intestino delgado debido a una falta de lactasa ha pasado al intestino grueso. En caso de que se trate de una falta de lactosa, el contenido de hidrógeno en el aire exhalado tras ingerir productos con contenido de lactosa aumenta, mientras que en personas que no padecen de falta de lactasa, no aumenta. 

El test genético es un análisis nuevo y no está cubierto por las cajas de seguridad social. Cuesta alrededor de 70,– €.

Para realizarlo basta con enviar una muestra de la mucosa de la mejilla a un laboratorio certificado especializado en dicho tipo de análisis.

El test sólo proporciona información de si un a persona ha desarrollado una falta de lactosa alguna vez a lo largo de su vida. Un resultado positivo no indica necesariamente que se trate de una falta de lactosa de primer grado.  Esto sólo puede ser determinado a través del análisis de carga de lactosa descrito (alternativas uno y dos).